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miércoles, septiembre 28, 2011

Libra "La balanza"




Cualidad: Cardinal/aire.
Principio: Idealismo.
Significado concreto: Conciencia social y relaciones con los otros. Comparación y evaluación de personas y situaciones. Apreciación del arte, belleza y armonía.
Significado abstracto: Establecimiento de una definida escala de valores. Ideales y “Standard sociales”. Objetivización de la conciencia a través de la asociación y cooperación con otros.

Libra es el mas idealista y refinado signo del zodíaco. Nadie como los librianos anhela un mundo donde la educación, la gentileza, el buen gusto y las buenas relaciones sean un ideal de vida. La balanza nos muestra el anhelo profundo de una auténtica justicia en la vida cotidiana y un ideal de equidad en la sociedad. Suele acusárseles de ser dubitativos justamente por el hecho de ponderar tantos puntos de vista diferentes antes de tomar una acción definida. Sin embargo, Libra es un signo cardinal y su rostro oculto puede decirnos que sabe como conducir las situaciones para lograr lo que desea sin tener que confrontar con nadie. Las personas de este signo son perseverantes en sus metas y sus relaciones les permiten abrir puertas que otros signos con un temperamento aparentemente mas decidido no lograrán franquear nunca. Cada cual tiene su estilo.
Los librianos se encuentran en un momento importante en sus vidas, deberán tomar decisiones personales ante imprevistos que deberán afrontar. La presencia de Saturno en este signo les dará la perseverancia y capacidad de trabajo necesaria para que éste sea un período desafiante pero muy enriquecedor. Cambios importantes en la familia marcan un tiempo de finales e inicios en la vida hogareña. Irán dejando atrás miedos que antes los inhibían.

Con la entrada de Libra la gran rueda del Zodíaco inicia el giro de retorno a su punto de partida. Se han desplegado ya seis signos, y faltan otros seis para completar los Doce.
Es el momento del equinoccio, primavera para el sur del mundo, otoño para el norte del planeta. Un instante suspendido en las balanzas del cosmos; las horas de luz y las horas de oscuridad se equilibran, repartiéndose el día en perfecta igualdad.
Esa equidad de sol y noche no dura; el viaje de la Tierra en torno a su estrella nos lleva cada año a conocer extremos de verano y largas sombras de invierno. El equilibrio de las estaciones es dinámico, cíclico, sostenido en movimiento por los péndulos del año. Pero el instante equinoccial, de perfecta, elegante simetría, resulta símbolo natural de Libra, en su vocación de alinear el fiel de toda balanza con la justicia y la armonía.
Con su Balanza, Libra propone al ser humano un desafío gigantesco: establecer el amor como entendimiento, encontrar la justicia y la equidad en la convivencia a través del reconocimiento del otro como un igual.
Venus, la diosa erótica, rige el ámbito transparente y expansivo de Libra. En este ámbito mental, la atracción, el placer y el deseo venusinos se enfocan a valores mentales, no a valores corpóreos. Afrodita reina en Libra sobre el arte y las relaciones humanas, iluminando con refinamiento la comunicación, la convivencia social, la pareja, difundiendo en el vivir los ideales de armonía, perfección, belleza. Pues el anhelo arquetípico de Libra es elevar nuestro mundo hacia lo bello, lo bueno y lo verdadero: Libra tiene una mente platónica.
Con esta mente apreciativa podemos desarrollar una suerte de matemática de la experiencia que nos permite hacer ecuaciones entre los opuestos, igualando lo que nos gusta con lo que no nos gusta, lo que amamos con lo que desconocemos, esto con eso. Llegando, como dicen los místicos, a percibir lo divino en todo ello, en vez de creer que lo divino está a un solo lado de la ecuación.
Libra nos ofrece la visión necesaria para reconocer un proceso en todo lo que ocurre, un diseño perfecto, una geometría y una simetría. Descubre, inesperada y aliviadoramente, lo negativo como parte de un proceso dinámico que termina infaliblemente con su integración en un positivo mayor.
Para desarrollar esa conciencia de armonía, Libra nos impele desde adentro a la interacción. Porque la llave que abre ese darse cuenta es la comunicación con otros. Como nuestra perspectiva, nuestra lectura de las cosas, resulta inevitablemente unilateral, estrecha, necesitamos conocer otras perspectivas, otras lecturas. Si somos honestos, contrastándolas llegaremos a percatarnos que son igualmente válidas, sólo que diferentes a la nuestra. Con esa igualdad comenzamos a elevarnos a una visión integradora, universal.
Esta atracción por lo diferente corresponde al poder erótico de Libra, a su capacidad de guiarnos a comprender el amor. Cuando amo, me entrego a descubrirte. Cuando no amo, te veo siempre como una proyección mía, una concreción de mis prejuicios o idealizaciones, según el caso. Es decir, no te veo. Cuando creo que amo, te veo como mi sueño, mi princesa, mi diosa, déjame adorarte. Sin embargo, ese soy yo, no tú. Si veo nada más que maravilla en ti, no te estoy viendo, estoy viendo puramente el reflejo que pongo en ti.
Por cierto, si no estuviéramos tan atraídos con esa maravilla proyectada jamás entraríamos en la interacción de manera tan expuesta. Se trata de una trampa que nos tiende Venus Afrodita para magnetizarnos a la relación y el descubrimiento. Porque si nunca nadie nos atrae con ese encantamiento Libra, nunca nos involucraríamos tanto con nadie, y jamás podríamos mirarnos en el revelador espejo del otro. En la gran aventura humana de conocernos a nosotros mismos, la mitad del conocimiento proviene del encuentro con el otro. Pues con el otro aprendemos a mirarnos desde afuera.
Libra nos conduce con gusto a ese encuentro de inteligencias y sensibilidades. Un encuentro fructífero, claro está, sólo cuando conociendo lo tuyo no me olvido de lo mío. Cuando mantengo la balanza en equilibrio. Libra enseña: Descubre al otro sin olvidarte de ti mismo; respeta al otro respetándote a ti mismo.
El esplendor de Libra da fruto en el amor conciente, expresado en la pareja, la amistad, la sociedad. En Libra, arquetipo de igualdad, uno y otro se miran a los ojos con las ventanas del alma abiertas para que los dos misterios esenciales se conozcan y comuniquen. Así, no hay manera de evitar amarse.
Los nacidos en Libra, evidentemente, traen como misión favorecer este encuentro decisivo, abriendo caminos a la conversación, la concordia, la cooperación, el entendimiento. Fácilmente gravitan hacia lo cultural y lo político, las artes y la vida social. El protocolo, la cortesía, los buenos modales, son aportes Libra para refinar la interacción social de las posibilidades ásperas o agresivas. Recordemos que Libra, balanza en mano, custodia la justicia de toda relación. Por eso Libra tiene gran afinidad con Atenea, diosa mental de la justicia y la estrategia, gloriosa guerrera experta en cuidar la paz. Entre las diosas, Atenea es la más fuerte, la única armada, lleva coraza, escudo, lanza, se entrena con los héroes. Sin embargo no es agresiva: protege la paz y la civilización con estrategia inteligente.
Hombres y mujeres del signo de Libra la honran cuando se comprometen con el llamado interior a la paz y la justicia, desplegando estrategias éticas y eficaces para garantizar la igualdad y la comunicación. De la misma manera, honran dichosamente a Afrodita cuando aportan encantamiento al encuentro humano, expresando estéticamente su ingenio y creatividad.

Libra "La balanza"

Asociado al planeta Venus
Arquetipo: mediador, conciliado, esteta
Mitología: Diosa del Amor

Libra es un signo de Aire, etéreo, delicado y liviano. Tiene el don de la contemplación y de apreciar la belleza de aquello que percibe. Aporta una mirada estética a la vida y anhela que todo esté en perfecto equilibrio y armonía.
Como todo signo de Aire, Libra valora las relaciones. Pero mientras que Géminis, el primer signo de Aire, percibía las múltiples combinaciones y variables asociativas, a Libra le importa la armonía y complementariedad de los vínculos. Aparece la importancia del encuentro con otra persona que aportará sensación de totalidad. Para Libra, todos somos seres complementarios. Ve la realidad como polos que se equilibran uno al otro continuamente. Nadie es completo en sí mismo como individuo, sino que se completa en el encuentro con otro. Lo real para Libra no son las posiciones individuales, sino el vínculo de pares complementarios.
Siguiendo la secuencia del zodíaco, Libra es el primer signo que, simbólicamente, "se enfrenta" con otro (Aries), es decir, que es consciente que existe un otro. Antes que preguntarse qué lugar desea tener, Libra ocupa naturalmente la posición que compensa una situación dada. Armoniza y regula los movimientos y la energía de los otros. Psicológicamente, esto genera la dificultad de sentir que "no soy sin el otro", que "para poder ser necesito otro que me defina".
Del mismo modo, en su imperiosa necesidad de encontrar la justa medida y perfecta armonía, la personalidad libriana pretenderá alcanzar un "equilibrio estable". Y aquí entra en contradicción con la evidencia de que el equilibrio es dinámico y efímero, no estático y fijo, así como una balanza en constante oscilación. Profundamente, Libra simboliza la sabiduría que percibe que lo armónico es un movimiento de oscilación compensatoria, un constante vaivén entre polos, y no "un punto intermedio fijo". Y es por eso que la personalidad libriana puede parecer indecisa o vacilante. En verdad, no puede definirse con demasiada contundencia porque la naturaleza de su ser es oscilante.
El deseo en Libra siempre estará definido a partir de la acción de otro. Y si se presentaran muy peleadores es porque, en realidad, en esa agresividad están contrarrestando algún exagerado movimiento del ambiente o, simplemente, "llevan la contra" para nivelar. Libra es el arte de la danza en pareja: cada movimiento responde a otro y propone uno nuevo. En Libra no es concebible un movimiento independiente. Su juego será provocar la realidad levemente para que ésta responda y, en esa respuesta, pueda definir su próximo movimiento.
Talentos
Armonía. Equilibrio. Complementariedad. Contemplación. Diplomacia. Seducción. Estética. Amabilidad. Elegancia. Justicia. Gentileza. Suavidad.


Dificultades
Vacilación. Indecisión. Histeria. Evasión. Indefinición. Falta de compromiso. Inseguridad. Frivolidad. Insatisfacción. Ambigüedad. 

En medio de su lucha por solucionar sus diferencias con Saturno, Urano pasará por el Punto Aries el 28 de mayo de 2010 (véase la página 261). Ni bien toque ese punto, su fuerza aumentará y el poder de Saturno disminuirá. Es aquí donde tal vez veamos un cambio por parte de las masas. Es muy posible que la humanidad despierte en ese punto: el potencial está ahí; pero, dado que Urano avanzará y retrocederá sobre el Punto Aries durante los siguientes dos años, mi sensación es que la cuestión de que despertemos y apoyemos su causa es una de esas cosas que llevarán tiempo. Lamentablemente, esto implica la idea de que tal vez deba sacudirnos un par de veces antes de que lo entendamos.
Los que nos hemos involucrado con métodos, tecnologías y patrones de creencias alternativos en los años sesenta y setenta, comprobaremos que no habrá nada que interfiera en el posterior desarrollo de nuestras visiones. El impulso uraniano abrirá el camino para esto de una manera mucho más poderosa que en nuestra juventud. Ha desaparecido aquello contra lo que debimos luchar para hacer realidad nuestros sueños en aquellos días; y, dado que Urano es el máximo librepensador, el inconformista radical, el genio desfachatado y el Rey de la Era, todo lo alternativo finalmente será universalmente aceptado y comprendido. A medida que las semillas de toda visión imaginable se esparzan entre las bases, veo infinitas posibilidades abriéndose en el reino de la energía libre, la sanación, la educación, la agricultura y las relaciones comunitarias, como también en el plano de nuestro liderazgo.
La conjunción de Urano con el Punto Aries será también un tiempo en el que la conciencia colectiva se fusione en un estado de hermandad universal. El Gran Despertador, combinado con las cualidades intrínsecas del signo de Acuario y de la Era que ambos rigen, nos hará comprender la realidad de nuestra interconexión, incluida la conexión con nuestros hermanos extraterrestres. No olvide que Urano alguna vez fue el "cielo coronado de estrellas". No es de esta Tierra. Y cuando esas energías vuelvan a despertar en nuestra conciencia, descubriremos que las limitaciones que hemos puesto a lo que significa ser humanos tienen muy poco que ver con quienes realmente somos.
En mi opinión, nuestro conocimiento de esas cosas se volverá totalmente claro en la mente colectiva antes de que Urano toque el Punto Aries. Lo digo porque él es un visionario y, como tal, siempre se adelanta. En mi experiencia, Urano prepara el terreno para el cambio y hace la mayor parte de su trabajo en el plano energético un año antes de que sus tránsitos sean exactos. En el punto de exactitud, los acontecimientos se manifiestan externamente de modos que sólo parecen ser repentinos para los que no prestan atención a las señales. Los indicios ya están en todas partes y están destinados a crecer entre el segundo cuarto de 2009 y fines de mayo de 2010.
Los momentos en los que Urano estará en conjunción con el Punto Aries son:

  • Del 28 de mayo de 2010 al 14 de agosto de 2010.
  • Del 12 de marzo de 2011 al 29 de marzo de 2011.
  • Del 10 de noviembre de 2011 al 8 de enero de 2012.

Durante y entre estas tres ventanas, todo lo que ocurra aquí en la Tierra, tumultuoso o no, reflejará el propósito primordial de Urano, que es conducirnos a la Era de la Luz. Aunque los últimos vestigios del antiguo orden ofrezcan una gran resistencia, sus energías sólo estarán activas durante la primera ventana. Al 2 de agosto de 2010, cuando Saturno salga del Ascendente de la Tierra, él y los poderes de turno no estarán en posición de hacer mucho, salvo unirse a Urano o ser destruidos.