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miércoles, noviembre 03, 2010

REFLEXIONES DE UN FILOSOFO COTIDIANO El arte de hacer el bien





En nuestro esfuerzo por reivindicar la filosofía como una actividad encaminada a liberar el espíritu humano de las servidumbres y los engaños, encontramos definiciones de esa afortunada palabra que los griegos -se dice que fue Pitágoras su inventor- significaron como "amor a la sabiduría", que intentan descubrir matices que su uso y su práctica han ido añadiendo para desvelar una búsqueda del sentido de las cosas.

El arte de hacer el bien
A pesar de que para la mayoría la filosofía es mera especulación teórica, desconectada de la vida, y perfectamente prescindible en un mundo de acción, no es así como la concibieron los más señalados sabios que se entregaron a ella, sobre todo los que construyeron los cimientos del gran edificio del pensamiento.

En sus referencias vemos siempre esa intención práctica, esa aplicación de lo filosófico a la experiencia cotidiana y en las biografías de los que la cultivaron, comprobamos que no se encerraron en sus estudios a elucubrar, sino que salieron a la escena del mundo y participaron en ella activamente.

La explicación es que el amor a la sabiduría nos ayuda a vivir realmente, a ser protagonistas de nuestra existencia, sin miedo, asumiendo las propias convicciones, a construirse la propia identidad.

Y sobre todo, la filosofía nos enseña el arte de hacer el bien, es decir, la posibilidad de mejorar el mundo que nos rodea, sin esquivar la responsabilidad moral de conciliar el interés individual y el colectivo, partiendo de un compromiso que surge de nuestra propia autonomía, y no depende de lo que hagan o digan los otros.

martes, noviembre 02, 2010

reflexiones de un filosofo cotidiano



La Filosofía ha sido representada muchas veces por la imagen de una mujer, más o menos seria, altiva y guapa, que genera en su entorno sentimientos encontrados de atracción y dificultad, de anhelo y extrañeza, deseo y rechazo. 

Quizás la culpa no sea de su digno porte, ni de su vestimenta, si no más bien del texto que a veces lleva en la mano, al que muchos tildan de incomprensible o inutil, de no responder a sus necesidades inmediatas o al programa de vida diario. Todo esto ¿responde a la realidad de la Filosofía Antigua, o es una deformación generada por el largo viaje que su imagen a realizado en el tiempo?

Preguntémonos ¿Nos gustaría ser felices, no tener carencias, ser fuertes en la adversidad, ser libres y buenos? ¿Querríamos tener una vida plena y perfecta, vivir "divinamente"?

Pues todo esto y mucho más son dones de la Sabiduría y la Filosofía es el Amor a la Sabiduría.

Acabamos de descubrir la pólvora una vez más, sabemos lo que buscamos, pero la cuestión es ¿sabemos cómo encontrarlo? porque desearlo no es difícil, lo difícil es encontrarlo y será tanto más difícil sino ponemos los medios, sino somos consecuentes con nuestros más íntimos deseos. 

El absurdo o paradoja humana más frecuente es buscar algo y caminar en dirección contraria, así es como nos perdemos, nos sentimos lejos de la meta, desorientados y solos.

Y aún nos preguntamos ¿esa Sabiduría o vida perfecta y plena, está fuera de nosotros? ¿es algo que podemos añadirnos? ¡no! no es posible. El fin más noble de la vida no puede depender de las circunstancias, tiene que depender de nosotros mismos. Al no poder controlar las circunstancias ni a los demás, estaríamos en manos de nuestra novia, marido, padres, amigos, instituciones, fuerzas de la naturaleza... El mundo tendría que ser a nuestra medida y ¡no lo es!

Decía Ortega (y muchos lo han oido): "yo soy yo y mis circunstancias". Hagamos un sencillo esquema:
La Filosofía es el camino que lleva de las circunstancias al Yo, de la Ignorancia a la Sabiduría. No es un Instrumento, pues nace en el corazón humano, no es exterior al filósofo, es Amor (o un deseo muy fuerte) que nace en el filósofo, no le viene de afuera, ni de Platón, de Sócrates, o de Aristóteles, ellos son solo un ejemplo, algo que puede estimularnos. 

La filosofía de cada uno es su Amor a la perfección de la vida, que es Sabiduría. La Sabiduría está en el Universo, pero nace y se expresa en el Sabio como un modelo, que puede ser seguido pero no transferido.

La Ignorancia sin embargo, nace de mi, de mi falta de Yo, de mi falta de ser.

Luego, ¿cómo me acerco a la Sabiduría? transformandome por el camino del Amor a la Sabiduría, por el camino de la Filosofía. El Instrumento soy yo, y me transformo sirviendo al Amor, sirviendo a la Filosofía. Acercarnos a la filosofía es acercarnos a nuestro corazón, a nuestros más profundos anhelos, a la verdadera meta de la Vida. 

Nuestro problema es sobre todo de actitud, de disposición equivocada y tambien de imagen falsa de lo que es Filosofía.