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sábado, junio 18, 2011

Meditacion diaria

 

Si hay amor, tenemos la esperanza de lograr verdaderas comunidades, una verdadera fraternidad, una verdadera serenidad, una verdadera paz.
Si por el contrario hemos perdido el amor en nuestro espíritu, si continuamos viendo a los demás como enemigos, entonces, sean cuales sean nuestros conocimientos y nuestra educación, sea cual sea el progreso material, sólo obtendremos sufrimiento y confusión.
[El Pequeño Libro de Sabiduría del Dalai Lama] 


 
La autodisciplina, aunque resulta difícil cuando se combaten las emociones negativas, debería ser una medida defensiva. Al menos seríamos capaces de evitar que surgieran comportamientos negativos producto de emociones negativas.
Es lo que llamamos shila , la ética moral. Si nos familiarizamos con ella, con atención y plena conciencia, ese modelo se convierte finalmente en parte de nuestra vida
 
Debemos tener la convicción de que el camino que seguimos lleva  a la verdad última y aprender a conciliar esta contradicción: la vía que yo sigo es la verdad última para mí, y la vía que sigue mi vecino le lleva igualmente a su verdad.
 
Creamos o no en una religión, creamos o no en la reencarnación, no hay nadie que no aprecie la amabilidad y la compasión
 
Todos tenemos necesidad los unos de los otros. Nos hace falta, en consecuencia, adquirir un sentido universal de nuestra responsabilidad.
Es nuestra responsabilidad, tanto colectiva como individual, proteger y nutrir a la familia planetaria, sostener a sus miembros más débiles, y proteger y cuidar el entorno en el cual vivimos todos.
 
No podemos aprender la verdadera paciencia o la intolerancia de un gurú o un amigo. Sólo se pueden practicar si entramos en contacto con alguien que genera experiencias desagradables.
Según Shantideva. los enemigos son verdaderamente buenos para nosotros, porque podemos aprender mucho gracias a ellos, y construir así nuestra fuerza interior.