No creas en nada,
no importa si lo lees en las escrituras,
o quien lo ha dicho,
o, incluso, si lo he dicho yo.
No creas, si no está de acuerdo
con tu experiencia, tu sentido común,
intuición, lo que has reflexionado
y lo que te dice la razón;

El Dalai Lama se ha entrenado para saber que si no es capaz de reconocer cada una de las etapas del morir a medida que suceden, la mente de luz clara se escapará y abandonará el cuerpo en busca de un nuevo renacimiento. Si puede permanecer consciente durante todo el proceso, será capaz de conducr la muerte hacia el camino del despertar.

En las montañas de Cataluña en España, un grupo de mujeres provenientes de los cinco continentes se reunen para un retiro de cuatro meses. Forman una pequeña comunidad, la cual está fundamentada en las enseñanzas centrales que se le atribuyen a Buddha: los preceptos éticos, amor incondicional y compasión. Todos los días se levantan al
alba y se dirigen a la gompa, donde después de realizar 108 postraciones se sientan a meditar por las siguientes dos horas. Durante el día estudian, meditan y reflexionan en silencio sobre las enseñanzas recibidas. También comparten las tareas cotidianas que le permiten a la comunidad vivir en armonía en un ambiente placentero. Todas estas mujeres se preparan para su ordenación dentro de una Orden Budista de origen Occidental. Al final de su retiro todas ellas tomarán refugio en Las Tres Joyas.

En la Ciudad de México, una joven cierra los ojos y suavemente murmura "om mani padme hum" mientras lleva la atención a la respiración y siente sus pies bien plantados sobre la tierra. Viaja en la línea azul del metro, y su destino es la estación Pino Suárez, una de las más concurridas de la ciudad. El metro va lleno, apenas se puede respirar,
algunos pasajeros dormitan sentados o parados, otros envían señales no-verbales hostiles, mientras que otros sólo buscan la manera de aprovecharse de otros pasajeros. Pocos pasajeros sonríen. Poco a poco, conforme el mantra (sonido sagrado) va haciendo efecto, y la respiración va entrando a un ritmo normal, la joven sabe que 'sobrevivirá' otro día en la gran ciudad -todo, sin mayor estrés.

Los cuatro casos parecen tener poco en común. A pesar de suceder en el mundo moderno, ocurrieron en lugares distintos del planeta y en lenguas distintas. El Dalai Lama se sentaba sobre su zafu a meditar, el monje japonés se levanta a cumplir una promesa en la que se juega su vida entera; las mujeres en España viven de manera comunitaria y forjan vínculos duraderos e inolvidables durante cuatro meses; y la joven mexicana, realiza su práctica en el metro, ello le permite llegar tranquila a su trabajo.

Sabemos muy poco del Buddha, no obstante, 25 siglos después, un lama tibetano viviendo en India en el exilio, un monje japonés que vive en las montañas de Japón, un grupo de mujeres de diversos países que estudian, mediatan y reflexionan en las montañas de España, y una joven mexicana que cruza la ciudad en el metro, miran al Buddha y se llaman a si mismos Buddhistas. Estableciendo, con ello un vínculo directo entre el presente y un hombre que vivió y murió hace más de dos milenios.
Se dice que el Buddha exhortó a sus discípulos a ir y vagar por el bien y la felicidad de los otros, por solidaridad con el mundo, por el bien, el bienestar y la felicidad de los dioses y los seres humanos. Y es así como las enseñanzas de este asceta Indio, fueron llevadas alrededor del mundo, afectando, de manera positiva a millones de seres a lo largo de los milenios.

¡Date la oportunidad de descubrir si el Budismo tiene algo que ofrecerte!