GABINETE Zona Almagro

Av Corrientes y Av Medrano
Caba Ar

Modalidad Reserva Anticipada
deucalio@gmail.com

Lunes a Sabados






* utilizo de material descartable (cubrecamilla individual, etc)













Email Newsletter Subscription Box

miércoles, marzo 21, 2012

COMO FUNCIONA REIKI


B.-REIKI CON INTENCIONES



Exponemos a continuación experimentos científicos que evidencian cómo la mente puede cambiar la marteria recogidos en el libro El experimento de la intención

En experimentos posteriores, Emoto puso las muestras de agua entre varios altavoces y las expuso a determinadas grabaciones antes de congelar las gotitas. Cuando la letra de las canciones contenía expresiones agresivas, tales como «¡Te odio!» o «¡Imbécil!» el agua no solo no era capaz de formar cristales propiamente dichos, sino que además al mirarlos por el microscopio mostraban un aspecto caótico.

Por otro lado, la música edificante como la sinfonía número 4 en sol menor de Mozart y la Pastoral de Beethoven producía hermosos cristales elegantemente formados. Esta línea de investigación llevó a colocar muestras de agua en determinadas fotografías, de las que se prendían etiquetas con palabras escritas, y a pedir a escolares que expresaran verbalmente mensajes a las muestras de agua.

A pesar de que las aguas sanas forman una miríada de variaciones de cristales hexagonales, a Emoto le esperaba una sorpresa. Uno de sus grupos de fotos del antes y el después mostraba unos cristales de agua formados de forma inadecuada procedentes de una muestra de las aguas del lago Fujiwara antes de que el pastor orara sobre él. Las aguas de un lago se quedan estancadas, y la muestra vista por el microscopio parecía la cara de alguien sufriendo. Sin embargo, la muestra «posterior» fue tomada después de que el reverendo Kato Hoki, sacerdote principal del Templo Jyuhouin, en la ciudad de Omiya, estuviera rezando durante una hora junto al lago. Entre los cristales hexagonales exquisitos obtenidos del agua después de los rezos había dos heptágonos (cristales de siete caras). Curiosamente, el reverendo había orado a las Siete Diosas de la Fortuna.