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viernes, febrero 10, 2012

Semillas de calabaza: propiedades y beneficios


En determinadas frutas o verduras sus semillas, que encontramos en el interior de estos alimentos saludables y cien por cien naturales, son utilizadas por los diferentes beneficios y propiedades que aportan.

Es el caso, por ejemplo, de las semillas de calabaza, una hortaliza cuyas semillas –de hecho- se vienen utilizando desde muy antiguo en la elaboración de una gran variedad de remedios caseros y naturales.

Las semillas de calabaza deben recogerse de la pulpa interna de la calabaza, y para disfrutar plenamente de sus propiedades medicinales sin que pierdan eficacia, lo mejor es tomarlas en su punto álgido de la cosecha: a finales de verano.

Esto es fundamental, dado que el momento ideal para poder aprovecharnos de sus virtudes es precisamente cuando la calabaza esté madura y fresca.
Beneficios de las semillas de calabaza

Teniendo en cuenta que las semillas de calabaza son antihelmínticas, esto significa que son ideales en el tratamiento y erradicación de las lombrices parásitas del cuerpo de manera rápida y completa.

Esta es una de las principales acciones farmacológicas, de ahí que, desde muy antiguo, hayan sido muy utilizadas a la hora de combatir lombrices y la tenia, entre otros.
¿Cómo tomar las semillas de calabaza?

Aunque lo mejor es consumirlas machacadas, existe la posibilidad de realizar un preparado para disfrutar de sus beneficios medicinales más importantes.

El remedio consiste en machacar las semillas de calabaza previamente, y mezclarlas con 250 ml. de agua o leche, pudiendo endulzar la mezcla al gusto.

La mezcla se debe tomar en ayunas, a ser posible en dos dosis cada dos horas, hasta terminar con el preparado.


Cómo hacer una decocción


Existen muy diferentes formas de disfrutar de muchos de las propiedades y virtudes medicinales que nos brindan la gran variedad de plantas medicinales y hierbas existentes actualmente en la Naturaleza.

Aunque se trata de un hábito bastante común y practicado por muchísimas personas en todo el mundo, es cierto que ese conocimiento ha sido traspasado de generación en generación desde que el ser humano comenzó a indagar sobre las virtudes de las plantas medicinales, y más concretamente, desde que empezó a utilizarlas para la aplicación de una variedad interesante de remedios caseros.

Aunque tanto la infusión como la tisana son dos de las formas más comunes de disfrutar de las virtudes de las plantas en su forma líquida (sin tener en cuenta las tinturas o gotas), la decocción es otra opción adecuada.
¿Qué es la decocción?

La decocción es la forma idea para cocinar las raíces o las partes duras de las plantas, para así poder aprovechar todas las virtudes y propiedades medicinales de estas partes de la planta.

Básicamente consiste en una reducción del volumen de agua, que sirve para aumentar la concentración del preparado, y así aumentar a su vez sus propiedades medicinales.
Pasos para hacer una decocción

1. En primer lugar desmenuza la planta.

2. En una cacerola o tetera pon una cucharadita de hierba seca por cada taza de agua.

3. En la misma cacerola, añade sobre la hierba la cantidad de agua que desees.

4. Lleva a ebullición y hierve a fuego lento durante diez o quince minutos.

5. Filtra la decocción mientras ésta se encuentre caliente.

Si te apasionan las plantas medicinales, descubre cómo preparar té o cómo preparar una infusión.


Cómo hacer té


Si existe una bebida natural –y saludable- muy consumida en el mundo, junto con el agua y el café, ese es el té. De hecho, desde hace siglos se ha convertido en la bebida por excelencia en países como Japón o China, donde por ejemplo el té verde destaca precisamente por eso: por ser una de las bebidas más consumidas.

Precisamente gracias a las diferentes variedades de té que existen actualmente (entre las que nos podemos encontrar con el té verde, té rojo, té blanco, té negro y otros tipos de té menos consumidos como el té Oolong o azul, y el té amarillo), es normal que sea una de las bebidas más tomadas.

Entre las propiedades del té más importantes destaca sobretodo que se trata de una bebida que no contiene calorías, y sí una gran variedad de beneficios medicinales, entre los que nos podemos encontrar con sus virtudes para reducir los niveles de colesterol y triglicéridos, reducir o quemar la grasa, cuidar nuestro sistema cardiovascular y reducir la probabilidad de padecer cáncer, entre otros.

Si deseas disfrutar de un delicioso té casero y saber cómo preparar té, te exponemos a continuación los pasos que deberás seguir para que puedas saber cómo hacer un té.
¿Cómo hacer un té en casa?

Ingredientes principales para hacer té
De 1 a 2 cucharadas de té por taza de agua
1 taza de agua

Pasos para hacer el té

1. En un cazo pon a hervir el equivalente a la taza de agua.

2. Cuando entre en ebullición (momento antes de comenzar a hervir), añade las cucharadas de té y deja hervir 2 minutos.

3. Pasado este tiempo apaga el fuego y deja en reposo otros 3 minutos.

4. Finalmente, cuela.

Si deseas endulzar el té, puedes utilizar un poco de miel o azúcar moreno integral.